Colectivo de Fotografía Documental

 

Corresponsales

Semillero Okupa
Ángel Manzanares
España
Noviembre 2008 - Enero 2009
Ocupar: Habitar una casa. Llenar un espacio o lugar. Tomar posesión o apoderarse de un territorio, de un lugar, de un edificio, etc., invadiéndolo o instalándose en él.
A partir de 2010 la Real Academia Española adoptará la palabra con la letra k. Además de ocupar se podrá decir okupar. ¿La diferencia? Fácil. El segundo término representa a personas que ocupan con c con la finalidad de ser una alternativa al sistema económico y político imperante en la sociedad actual. Estos colectivos son de carácter mayormente urbano pero cada vez se están extendiendo más hacia las afueras de las grandes ciudades europeas.
En Copenhague, por ejemplo, yace el barrio okupa “La Christiania” emblemático por las revueltas en los años 70 protagonizadas por sus vecinos: chicos, estudiantes, familias enteras que luchaban contra la policía para evitar el desalojo. Este ha sido el eterno conflicto: el desalojo. De otro eterno conflicto como el de las dificultades económicas para adquirir una vivienda. Hace más de 40 años los squatters ingleses se aprovecharon de una vieja ley en Inglaterra que permitía invadir una casa si no se destrozaba la puerta principal para invadir propiedades como parte del grito punk anarquista que enardecía a la juventud.
En la década de los 80 las okupaciones de hacen más significativas y en 1996 se aprueba la ley que penaliza la okupación. Antes de esto, ya se habían legalizado algunas ocupaciones ilegales de viviendas públicas durante el éxodo rural. Tras los squatters, el movimiento se extendió con fuerza a otros países europeos, como Holanda, Alemania o Dinamarca.
Alrededor de toda Europa los centros sociales, los centros culturales, bibliotecas y comedores populares son lugares fácilmente reconocibles por los carteles y avisos con mensajes anticapitalistas y en contra del sistema socioeconómico imperante.
Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en España existen más de 3,1 millones de viviendas familiares vacías. Sin embargo, las okupaciones, de carácter reivindicativo, no tienen demasiada representatividad a excepción de Barcelona, Madrid o el País Vasco.
El semillero okupa es el resultado de una investigación que me ha llevado a conocer de cerca el caso de varias personas que forman parte de este gran colectivo y cuyas causas y consecuencias trato de enfocar en el reportaje. Las imágenes fueron hechas en Barcelona y en un pueblo llamado Escós, Lleida, A 2 Kms. de Sort en Los Pirineos catalanes. Lo preocupante del asunto no es que siga expandiéndose el movimiento okupa sino que cada vez son más los niños que viven en estas condiciones: que crecen y se desarrollan en situaciones inestables
Lea el reportaje escrito Semillero Okupa.
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