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Territorio
Nicolás Colledani
Buenos Aires

2007

“...El deseo despierta el ansia de poseer
     y esto despierta el instinto asesino...”
Don Juan, Viaje a Ixtlan, C. Castaneda

“... Límpiate la boca, eructa, límpiate los
dientes con un palillo, ladéate el sombrero,
anda vacilante,resbala, tambaléate, silba,
levántate la tapa de los sesos.
 En la próxima vida seré un buitre
que se alimente de  carroña suculenta...”
Sexus, Henry Miller

Es simple, la noche es particular. Somos animales diurnos y por lo tanto la caída del sol siempre nos abre un terreno desconocido aunque lo recorramos una y mil veces.
Es el lugar del misterio, de los miedos, del amor furtivo, de la lujuria; la vista se nubla, los colores se apagan, las sombras cubren el rostro más inocente; se rompen cadenas y se otorgan permisos. Excesos.
Hay quienes la habitan, se rodean de su manto redentor para escapar del ojo inquisidor; para otros es su fuente de alimento y subsistencia.
Es seductora, insaciable, solitaria. Siempre se ha de pagar un precio... cuánto y a cambio de qué depende de lo que estemos dispuestos a poner sobre la mesa.
A continuación, apenas un extracto de nosotros navegando por ese mundo...
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