Colectivo de Fotografía Documental

 

Corresponsales

Un tejido con mi abuela
Andrea Osorio Villada
Pereira, Colombia
2008
Tejer, una práctica de siempre, tan de las abuelas, tan de la vida de las mujeres que hacen parte de mi vida cotidiana. Recuerdo los costureros familiares que presenciaba durante mis vacaciones, las conversaciones tomaban un rumbo con el que terminaba enterándome de la situación del país, conociendo mis orígenes, la procedencia de mis bisabuelos, tatarabuelos… en fin, las raíces de mi existencia y hasta los chismes familiares recién salidos del horno, los que por supuesto ayudaban a dar textura al tejido final.
Esa tarde con mi abuela compartimos una charla muy sencilla y agradable mientras ella elaboraba un hermoso centro de mesa en crochet, sentía aquellas cosas que conectan y distancian a las generaciones. Pero fundamentalmente, sentí lo que conecta a una nieta con su abuela, un tema sensible a todos, la vivencia del amor. Y es que para nadie es fácil, en realidad para todos es la gran incertidumbre saber si el amor es la mejor vía para llegar a la felicidad o al sufrimiento. Finalmente no llegamos a una conclusión pero la sensación que me quedó es que tengo la posibilidad de aprender de su existencia, de su experiencia, ella ya tiene más de 80 años, es decir, ella es “memoria viva”, tiene recuerdos que fácilmente convierte en relatos en los cuales uno podría escoger (como en una biblioteca) entre las reminiscencias que van desde “la guerra de los mil días” hasta las convulsiones propias de la Colombia contemporánea.
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Después de esta charla tengo la sensación que el tejido expresa también nuestra unidad o nuestra fragmentación interior, la textura que le damos al tejido también nos da una pista sobre nuestra emoción, qué tan conectados o no estamos de ella y, claro, como lo indica la tradición que conservan las mujeres de nuestros pueblos originarios, las ideas que dan forma a los pensamientos se urden a través del tejido manual, de la forma que se logra dar con la aguja al hilo. Quien teje tiene un saber especial que no sólo tiene que ver con los múltiples productos que puede elaborar, sino que a través de su tejido puede dar fe de su historia de vida y contar desde su mirada los momentos claves de nuestra historia