El mundo es redondo y se parece a mi ombligo
"Me atrevo a afirmar que no hay erotismo autentico sin el arte de la ambigüedad; cuando la ambigüedad es poderosa, más viva es la excitación". (Milan Kundera)
"El erotismo está en la aprobación de la vida hasta en la muerte".(Georges Bataille)
Este Ensayo nace de la necesidad, como siempre y desde hace años. La pregunta que seguramente muchos me harán, es ¿Qué necesidad de mostrar lo privado? Siempre pensé que la fotografía según yo la practico es una proyección de mi persona, y cuando hablo de mi persona es de toda mi persona, sin discriminación. Mi erotismo es una de las pocas cosas claras que tengo. En mi caso es el triunfo de mi persona sobre mi educación católica. Sólo quisiera contar una anécdota para que se entienda mejor lo que digo. Fui a un colegio católico, recuerdo como si fuera hoy que algún cura, (tendría unos 13 años), al frente de una clase nos dijo que no nos masturbáramos porque teníamos para toda la vida cinco litros de semen y luego no había más. Rememoro nuestras miradas azoradas, pensando que íbamos hacer, ¡si ya habíamos gastado cuatro litros!
Siento que el erotismo es una de las bases más importantes del conocimiento de uno mismo, seguramente de miedo porque lleva al exceso, pero a su vez eleva el instinto y por un instante nos hace pensar que somos eternos y probablemente el erotismo sobreviva a todo.
Este proyecto fue realizado entre los años 2001 y 2005, en diferentes circunstancias, he preservado la identificación de las mujeres con las que compartido tanta felicidad.
Ah, con el tiempo pude comprobar que lo que nos decía ese cura no era cierto…