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El Viajero Subterráneo
Graciela Ballesteros
Buenos Aires
[2006]
Este proyecto surgió después de la lectura del libro de Marc Auge, del mismo nombre, que habla sobre los viajantes del metro. Quise reflejar las condiciones en que se viaja en los horarios de mayor afluencia de público al Subte (metro) de Buenos Aires, que son la primera hora de la mañana y las últimas de la tarde.
Comencé el trabajo con varias preguntas que posteriormente —algunas— se fueron respondiendo, la principal de ellas fue: ¿Qué actividades realizaban las personas dentro del Subte y fuera de él?.
La mayoría estaban absortos en la lectura de algún libro, otros parecían querer descifrar en el periódico las noticias del día. Los más jóvenes escuchaban música a través de los auriculares de su mp3, por la expresión de sus rostros parecían disfrutar de la melodía y se animaban a cantarla en voz baja. Otros aprovechaban para dormir unos minutos antes de bajar, daba la sensación de que disfrutaban de un sueño reparador. Los que aguardaban en el andén miraban casi distraídamente los programas emitidos en los televisores.
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Abundan las personas de clase media, estudiantes, profesionales, y personas mayores que prefieren este medio por la rapidez y el valor del pasaje, y porque las condiciones en que se viaja son mejores que en otros medios.
Existe un orden y disciplina para viajar y subir al Subte, y un cierto respeto por los demás pasajeros. Pero no existe casi diálogo entre los viajantes.
Mi conclusión es que es un medio de transporte sumamente impersonal, donde el viajero parece querer aprovechar el tiempo que dura el viaje en actividades individualistas, y no les interesa demasiado socializar con la persona que tienen a su lado.