Síguenos
……

Seguir a octoacto en FacebookSeguir a octoacto en FlickrSeguir a octoacto en TwitterSeguir a octoacto en google+Seguir a octoacto en Behance
 
Hinchada Mundial
Diego Pinilla
Buenos Aires, Argentina
2011
A que no se imaginan de dónde proviene la palabra "hinchar". Los que se aventuren a interpretar la palabra de manera literal –inflar con aire– están muy cerca de acertar.
A principios del siglo XX Prudencio Miguel Reyes, utilero del Club Nacional de Football de Uruguay, era el encargado, entre otras cosas, de inflar las pelotas de juego. Reyes también era un furibundo y ruidoso alentador de su equipo, tanto así que la gente, al notar su euforia decían: ¡Mirá como grita el hincha! El término se hizo popular y desde entonces se sigue usando en ámbitos deportivos.
Confieso que me gusta el futbol, soy seguidor de unos cuantos equipos en varios países, Millonarios en Colombia, Boca Juniors y Racing en Argentina, Barcelona en España y Club Napoli en Italia, pero mi fanatismo no tiene que ver mucho con su estilo de juego o por las figuras estelares que militan en sus nóminas, mi afición tiene que ver más con una razón de tipo cromático: mi color favorito es el azul, y azul es el color dominante en las camisetas de dichos cuadros deportivos.
Pero mi fanatismo palideció cuando presencié a una verdadera hinchada como la que asistió durante casi un mes a alentar los equipos que participaron en el mundial de fútbol.
Todos los sentimientos de triunfo y derrota que rodean este deporte pueden llegar a convertir a un humano promedio en una verdadera máquina de improperios, gestos, gritos y cánticos pegajosos, y ni se diga cuando aparece el gol.
Nada que hacer, me hace falta mucho para llegar a ser un buen hincha.
clic para ampliar
clic para ampliar
clic para ampliar
clic para ampliar
clic para ampliar
clic para ampliar
clic para ampliar
clic para ampliar
clic para ampliar
clic para ampliar
clic para ampliar
clic para ampliar