Colectivo OctoActo
A partir del encuentro entre integrantes del Colectivo OctoActo con niñas, niños y jóvenes del Centro Crecer La Paz, durante la realización del proyecto de fotografía documental Efecto-Afecto, surgió la posibilidad de fortalecer el lazo afectivo entre unos y otros, y crear imágenes que, en alguna medida, transformaran la forma como las personas cercanas al Centro Crecer cuestionaran la mirada que tenían acerca de la discapacidad cognitiva.
Entre abril de 2004 y octubre de 2006, la realización del proyecto de fotografía documental dejó de ser un ejercicio fotográfico para convertirse en una experiencia de convivencia y de diálogo entre niñas, niños y jóvenes, profesores y el Colectivo OctoActo. Comenzó a construirse una relación afectiva mediada por la fotografía, en la que en un principio ellas y ellos se vieron atraídos por las cámaras fotográficas pero, poco a poco, el objeto dejó de ser el centro de interés y comenzaron a interactuar con nosotros en diferentes espacios y momentos dentro del Centro Crecer. Los fotógrafos estuvimos presentes tanto en las sesiones de trabajo de niñas, niños y jóvenes con los diferentes profesores, como en los espacios de descanso y recreación. En todos estos momentos no solamente nos dedicamos a tomar fotos, sino también procuramos apoyar las prácticas realizadas por los profesores e interactuar con niñas, niños y jóvenes, sin presionar la creación de lazos afectivos con ellas y ellos.
El primer reto para el grupo de fotógrafos fue la barrera comunicativa que existía con algunos(as) niñas, niños y jóvenes, debido a dificultades que tenían para usar el lenguaje verbal y a nuestro desconocimiento de otras posibilidades de comunicación no mediadas por este tipo de lenguaje. Fue así como logramos desarrollar una sensibilidad que nos permitió ir más allá de las limitaciones del lenguaje verbal y comprender las intenciones que tenían niñas, niños y jóvenes, y que eran expresadas mediante palabras, gestos, sonidos, miradas y contacto físico. De ahí en adelante, el trabajo del Colectivo OctoActo consistió en fortalecer los lazos afectivos y utilizar la fotografía como herramienta mediadora que permitió realizar un documental fotográfico que dio cuenta de la relación que se construyó con ellas y ellos.
En este acercamiento se ganó confianza y se logró una aproximación con las cámaras a las acciones y gestos –tanto espontáneos como generados por las interacciones– de niñas, niños y jóvenes. Cuando ellas y ellos comenzaron a sentir que eran el centro de atención de las cámaras fueron más extrovertidos(as).
Con las fotografías que resultaron de este primer proceso, se realizó una exposición en el mismo Centro Crecer en Agosto de 2004. Se ampliaron 2 fotografías en blanco y negro por cada niña, niño y joven, tamaño tabloide (doble carta), que fueron ubicadas en el salón principal del Centro Crecer. En primera instancia la mayoría de niñas, niños y jóvenes, lograron identificarse e identificar a sus compañeros en las fotografías, incluso manifestaron su alegria al percibir que habían quedado "lindos" –en sus propias palabras–.
Las interacciones descritas anteriormente se han mantenido hasta la fecha, depués de Agosto de 2004 seguí visitando y tomando fotos en el Centro Crecr La Paz, aunque ya de forma individual. Las fotos que forman parte de esta presentación abarcan desde abril de 2004 hasta Octubre de 2006.