El Sacrificio Ritual del Toro
"Los toros son ángeles que llevan cuernos" decía Picasso acerca del noble animal que se sacrifica en las plazas, y es que todos tenemos una visión sesgada de las corridas de toros. Para empezar voy a decir que este trabajo fotográfico no se trata de un tratado técnico ni una defensa a ultranza de la fiesta brava pero tampoco se trata de una diatriba contra el valor cultural de una celebración milenaria. Con esta historia no pretendo polemizar ni hacer que nadie cambie su punto de vista. Esta es mi mirada de las corridas de toros.
A mi siempre me gustó ver las tendidas, desde cuando me solté en llanto al escuchar el grito de '¡Ole!' en la plaza de Santamaría a los cinco años de edad y veía por primera vez el espectáculo.
El enamoramiento tomó tiempo, no me entregaba totalmente porque tenía dudas, inquietudes; fue un proceso complejo pero me enamoré de las corridas de toros cuando comprendí su significado.
La fiesta brava es una celebración ritual mítica que se ha mantenido por miles de años, es una fiesta de vida que se deriva de los cultos a la vaca y la luna, el culto a la vid y el vino, como también de los cultos del toro salvaje en la antigua Mesopotamia y las culturas mediterráneas. "El más directo origen de la tauromaquia esta en el culto y sacrificio del toro, de modo que su raíz histórica es religiosa."
El toro de lidia es un animal sagrado, bravo, recio, noble; símbolo de fecundidad, poder y de vida. El torero, por su parte, "tiene características propias que lo asemejan a un sacerdote que, se diría, ejecuta el rito sacrificial del toro. No cualquiera puede lidiar y matar. No basta con conocer el oficio y la técnica taurina. Para llegar a ser matador se requiere un largo proceso. Los simples novilleros no pueden lidiar ni matar toros de edad y peso reglamentarios o vestir traje de luces ni intervenir en corridas propiamente dichas".
La lidia es un acto litúrgico, en ella un sacerdote hace un sacrificio. El sacrificio es un ofrecimiento de una persona, animal o cosa a una divinidad, "es la ofrenda que se hace sagrada o se "con-sagra". Porque la palabra sacrificio deriva etimológicamente de "sacrum" y "facere", es decir, "hacer sagrado."
Al encontrarse toro y torero en el ruedo para celebrar la liturgia chocan dos mundos, el mundo real y el mundo mítico, el carácter sacramental de las corridas de toros hacen que todo a su alrededor esté adornado, se adorna al toro con colores, cintas y banderillas; se adorna el torero con el traje de luces que tiene evidente carácter sacramental, así como los asistentes que usan sus mejores galas de la misma manera como cuando van a un servicio religioso.
El toro es dios, pero el toro también es la muerte, al derramar la sangre del toro el torero conquista al dios, obtiene su poder y fecundidad. Con la muerte del toro el torero triunfa sobre la muerte misma para celebrar la vida.
Notas tomadas de Toros y Religión: el rito de la tauromaquia. HOLGUÍN, Andrés; HOLGUÍN, Carlos. Editorial Revista Colombiana, Bogotá, 1966